COMPARATIVA

No es cuánto facturas, es cuánto te queda y qué red tienes debajo. Las diferencias reales, con tabla comparativa y números.

8 min de lecturaActualizado junio de 2026

La pregunta no es cuánto facturas, es cuánto te queda

"Como autónomo ganarás más, te pagan el bruto entero." Casi nunca es verdad. Lo que cobras de autónomo no es lo que facturas: es lo que queda después de la cuota RETA, el IRPF y tus gastos. Y a cambio de esa flexibilidad, renuncias a una red de protección que como asalariado te viene de serie.

Comparar bien no es mirar el bruto contra la factura. Es mirar dos cosas: cuánto te queda limpio cada mes y qué pasa si te pones malo, te quedas sin clientes o quieres irte de vacaciones.

Asalariado vs autónomo: las diferencias en una tabla

Lo que de verdad cambia entre cobrar una nómina y facturar por tu cuenta:

Cuota RETA 2026 por rendimientos netos. Tarifa plana de 80 €/mes el primer año para nuevos autónomos.
AsalariadoAutónomo
CotizaciónLa empresa pone ~30% extra sobre tu bruto; tú, un 6,35%Pagas tú la cuota RETA entera: de ~80 € con tarifa plana a ~590 €/mes
Lo que te quedaNeto fijo cada mes, sin sorpresasIngresos menos cuota, IRPF y gastos: variable cada mes
ParoPrestación por desempleo con derecho consolidadoCese de actividad: más limitado y más difícil de cobrar
Baja médicaCubierta desde el primer momentoCobras a partir del día 4 (antes solo si cotizas más)
GastosNo deduces casi nadaDeduces los gastos de tu actividad (con factura)
VacacionesPagadasLas que puedas permitirte: si no facturas, no cobras
Quién mandaLo que marque la empresaTú: clientes, precios y horarios

Lo que no se ve en la factura

La diferencia más cara no es la cuota: es la protección. Como asalariado, el paro, la baja y buena parte de tu pensión futura vienen incluidos. Como autónomo, todo eso depende de cuánto cotices, y la mayoría cotiza por la base mínima para pagar menos hoy… a costa de cobrar menos paro, menos baja y menos pensión mañana.

El otro lado: como autónomo deduces gastos reales de tu actividad (material, parte de los suministros, formación, gestoría) y tienes libertad para fijar precios y elegir con quién trabajas. Esa libertad tiene valor; simplemente no aparece en ninguna nómina.

Cuándo compensa cada uno

Ser asalariado compensa si valoras la estabilidad, la red de protección y no tener que perseguir facturas: cobras lo mismo cada mes y te pones malo sin que se hunda tu economía.

Ser autónomo compensa si tienes ingresos altos o varios clientes (la cuota pesa menos cuanto más facturas), si puedes deducir gastos de verdad y si la libertad de organizarte vale más para ti que la seguridad. A igualdad de ingresos brutos modestos, el asalariado suele quedarse con más limpio; cuando los ingresos suben y los gastos deducibles son reales, la balanza se mueve.

Cómo decidir con números, no con el relato emprendedor

Haz esta cuenta antes de dar el salto:

1. Calcula tu neto real como autónomo: ingresos esperados menos cuota RETA, menos IRPF, menos gastos. Ese es el número que se compara, no la factura.

2. Compáralo con tu neto como asalariado para un bruto equivalente.

3. Pon precio a la red que pierdes: paro, baja pagada, vacaciones, pensión. No es gratis renunciar a eso.

4. Si los números salen parejos, decide por estilo de vida. Si el autónomo sale claramente peor, que la ilusión no te haga la cuenta.

Pásalo a números