MitoAutónomos

Por qué se cree. Porque el 25% contra el 45% es una comparación irresistible de soltar en una cena. Y porque quien la suelta suele conocer el primer impuesto y no el segundo.

La realidad. Con 65.000 € de beneficio en Madrid, reparto total y sueldo de 30.000 €: autónomo 41.848 € netos, SL 41.816 €. Diferencia: 32 €. Eso no paga ni la primera acta del notario.

Qué significa

La comparación de cuñado enfrenta el tipo del IS (19-25%) contra tu marginal de IRPF (hasta el 45%+) y declara ganadora a la SL por goleada. Pero ese dinero está en la sociedad, no en tu bolsillo: para sacarlo necesitas nómina (que paga IRPF normal y RETA societario) o dividendos (que pagan IRPF del ahorro ENCIMA del IS ya pagado — la doble imposición).

Cuando haces la cuenta completa — IS + RETA societario con su base mínima de 1.424,40 €, IRPF de tu sueldo, IRPF de los dividendos y los 1.500-2.500 € extra de gestoría — el punto donde la SL empieza a dejar más en el bolsillo se va típicamente por encima de los 60-70.000 € de beneficio. Por debajo, sueles pagar MÁS por la estructura.

Ejemplo con números

Beneficio de 65.000 € (Madrid, sueldo de administrador 30.000 €, reparto del 100%): → Autónomo: RETA 5.497 + IRPF 14.935 + gestoría 720 → neto 41.848 €. → SL: IS 6.194 + RETA societario 5.497 + IRPF nómina 3.667 + IRPF dividendos 5.425 + gestoría 2.400 → neto 41.816 €. Empate técnico. El equilibrio sostenido llega sobre los 66.600 € — y de ahí hacia arriba la SL sí abre hueco.

El error típico

Montar la SL "por los impuestos" facturando 40.000 € y descubrir que pagas más que antes, con contabilidad mercantil, cuentas anuales y actas de regalo. O fiarlo todo al sueldo simbólico + dividendos: si tu actividad es profesional, Hacienda exige retribución de mercado (operaciones vinculadas) y ese esquema es justo el que inspecciona.

Qué mirar antes de actuar

Saca tu cifra con tus números reales. Si la diferencia anual no paga con holgura la rigidez de la SL (~2.000 € de costes extra y obligaciones), quédate como estás. Y si montas la SL, que sea por las razones que de verdad la justifican: responsabilidad limitada, reinvertir beneficio sin pasarlo por tu IRPF, socios o clientes que la exigen.

Calcula tu punto de equilibrio